Muchas veces queremos que las cosas ocurran de la manera que tienes prevista, pero la mayoría de las veces no es así, las cosas ocurren como quieren y no puedes hacer anda para evitarlo.
Me acuerdo, que de pequeña cuando mi prima se quedaba en mi casa a dormir, hacíamos una lista para las cosas que íbamos a hacer al día siguiente con la hora y todo, pero cuando el día siguiente llegaba, hacíamos cosas muy distintas y al final del día acabábamos diciendo: Venga... ¿probamos otra vez? Y probamos... pero, ¿qué pasó? que otra vez, nos ocurrían cosas diferentes. Ahí ya dijimos: pues nada, que pase lo que quiera pasar que yo ya no planeo más.
No intentéis planear las cosas, porque veréis como algo cambiará y no saldrá como queríais en el principio.
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