Antes de nada quería decir que nada más enterarme de la noticia me alegré porque nunca había ido a un teatro de verdad, excepto en las excursiones del colegio.
Cuando lo vi fue bastante impresionante... todo era demasiado grande para mi.
Antes de entrar, los profesores nos contaron el origen del teatro y como era todo en aquellos tiempos relacionándolo con éste. Antes de que existiera el Teatro Real era un conservatorio de música, allí era donde se preparan profesionalmente, ensayaban, se preparaban y luego ya actuaban. A medida del tiempo, se convirtió en un teatro y el conservatorio lo trasladaron a otro sitio.
Al entrar, miré hacia arriba y el teatro me pareció bastante grande. Todo era muy lujoso y tenía cuadros bastante antiguos, por lo que estaba lleno de historias interesantes.
Vino una mujer (guía) y empezó explicándonos el origen del teatro. Más adelante fuimos a diferentes salas en las que nos explicó todas las cosas que tenía cada una, qué función tenían y para qué se usan en la actualidad. En una de ellas, había un plano del teatro del que nos estuvo explicando cada una de las salas.
Hubo muchas salas que me llamaron la atención. Una de ellas era verde, era diferente, todas las salas eran rojas menos esa. Otra era circular, me llamó la atención por eso, todas era rectangulares. El restaurante también me llamó la atención porque había mucho decorado, pero muy bien situado, estaba todo en el sitio perfecto y justo encima de las mesas había como un cielo en el que había estrellas, por la noche debe de ser una pasada cenar ahí porque es como si censases en la calle en una noche de verano.
Al acabar el recorrido por las salas, nos dirigieron hasta el teatro principal. La lámpara que colgaba del techo era alucinante, maravillosa, genial, increíble... Nada más verla hablé con Yaiza sobre lo grande y lo guay que era y comentamos que como se cayera, mataba a la mitad de los espectadores... Seguro que esa lámpara es un lujo para el teatro, porque es muy bonita.
Una cosa se me ha quedado grabada en la memoria, nos dijeron que el rey Juan Carlos I iba muy rara vez al teatro, con lo bonito que es y ¿prefiere quedarse en su palacio? podría pasar tardes y tardes empapándose de sabiduría de todas las obras, pero no... el prefiere quedarse en su palacio haciendo todas esas cosas que hace, es decir, haciendo NADA.
La verdad es que me encantaría ir un día a ver alguna obra de teatro o un musical o algo, porque debe de ser extremadamente alucinante, el sonido debe de ser genial, porque los espacios son perfectos.

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